Chile ayuda a Chile, la cual logró duplicar su meta, recaudando más de 59 millones de dólares.
En los días siguientes al terremoto, se organizaron diversas campañas solidarias. Los canales de televisión y otros medios de comunicación organizaron espontáneamente grandes colectas de alimentos para los damnificados del terremoto en Pelluhue, Constitución y Concepción, entre otras localidades. Diversas empresas realizaron campañas de donación en sus recintos, especialmente supermercados, tiendas departamentales y de elementos para el hogar, generalmente realizando campañas "uno y uno", en que cada compra o donación realizada por la ciudadanía es repetida por la empresa, o entregaron porcentajes de sus ventas a fundaciones de beneficencia. Homecenter Sodimac incluso realizó la campaña dentro de todas sus sucursales a nivel latinoamericano.
El voluntariado, sin embargo, fue una de las principales fuentes de ayuda humanitaria a las zonas devastadas. Miles de jóvenes se organizaron en conjunto con asociaciones deportivas, políticas, religiosas y académicas para organizar colectas, recoger donaciones de alimentos, vestuario y alimentos de aseo. Muchos incluso realizaron viajes a las zonas afectadas para apoyar en las labores de reconstrucción y de entrega de bienes y alimentos. Dentro de estas campañas, sin embargo, ocurrieron algunos accidentes como la caída de una avioneta particular en las cercanías de Tomé encargada de coordinar las acciones de ayuda realizadas por la Universidad San Sebastián, falleciendo sus seis tripulantes incluyendo al vicerrector y a un decano de esa institución y al ex presidente de las juventudes de la Unión Demócrata Independiente, y el atropello de una estudiante de primer año de ingeniería en la Universidad de Chile mientras entregaba volantes en avenida Tobalaba, el que provocó su muerte.
En tanto, la Asociación Nacional de Televisión, el Gobierno de Chile y las fundaciones Teletón, Caritas Chile, Fundación para la Superación de la Pobreza, Un Techo Para Chile y Hogar de Cristo, organizaron una teletón especial durante los días 5 y 6 de marzo con el fin de juntar fondos para los damnificados. El evento, encabezado por Mario Kreutzberger, más conocido como Don Francisco, fue denominado como Chile ayuda a Chile, siendo la reedición del programa homónimo que ayudó a miles de chilenos tras el terremoto de Santiago de 1985. El programa, al que asistieron la presidenta Michelle Bachelet y el presidente electo Sebastián Piñera, se propuso la meta de reunir 15 mil millones de pesos chilenos (cerca de 30 millones de dólares) para construir 30 mil viviendas de emergencia; sin embargo, la recaudación a nivel nacional excedió todas las expectativas, al igual que las donaciones entregadas por diversas empresas y organizaciones. Al cierre del evento que duró 25 horas, se recaudaron 30.212.775.555 pesos chilenos, el doble de la meta. Días más tarde, la auditoría final entregó un total de 45.974.813.684 pesos, de los cuales un 55% fue donado por empresas y un 45% por la población chilena. El dinero excedente respecto de la meta fue entregado a la Fundación Teletón para la reconstrucción de las escuelas destruidas por el terremoto.
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